sábado, 18 de diciembre de 2010

Una iglesia diferente (y con bar)


Cuando uno viaja por Europa, está acostumbrado a que las ciudades se vertebren a partir de un eje típico: plaza mayor, catedral, ayuntamiento y calle comercial. En Noruega, país luterano confesional, existe una enorme tradición de construir templos nada convencionales, integrados en la naturaleza (como inspiración de lo divino) y con un aspecto bastante extraño para un católico. Éste es el caso de la iglesia de Mortensrud (a las afueras de la ciudad), obra del estudio Jensen & Skodvin, un insólito ejemplo de arquitectura religiosa coetánea que emparenta más con el diseño escandinavo que con el típico arte religioso que conocemos. El campanario (foto de arriba, a la izq.), el altar, la disposición de los espacios (casi como una vivienda), los materiales, la utilización de paredes de cristal (desde los bancos de la iglesia uno puede contemplar los increíbles paisajes nevados que la rodean)... Nada nos recuerda a una clásica ermita católica. Incluso dispone de lavabos y de un pequeño club social con piano y... ¡bar! (sí, sí, con bar), una forma novedosa de captar nuevos fieles. Realmente sorprendente.
(por Daniel Entrialgo)


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